Seguro que hay veces que habeis sentido uno de esos incomodos silencios, que te impulsan a decir algo para distraer la atención del hecho de estar con otra persona a la que no conoces bien y con la cual no sabes de que hablar. En el ascensor cuando subes con un vecino, en el metro cuando te reencuentras con un compañero de hace varios años...
¿Alguna vez habeís sentido que, habiendo tres personas, la causa del silencio erais vosotros?
¿Sentir que no hay conversación entre las otras dos personas precisamente porque estás allí?
Yo sí. Y no es nada agradable. Aparte del hecho de que la conversación suena forzada casi todo el rato, tienes constantemente la sensación de que sobras, de que estás molestando, aún cuando no fuese tu intención. Pero sin embargo, como en el ascensor, no puedes irte en ese momento y así dar un respiro a tus compañeros de sufrimiento.
Yo nunca he sido un gran conversador. Con gente con la que no tengo mucha confianza, no suelo decir casi nada, suelo escuchar las conversaciones que hay alrededor. Por ello me he acostumbrado a no hablar demasiado, a estar en silencio, pero sin embargo ese silencio molesto e incomodo me es (fijese usted que curioso) incomodo y molesto. Y la verdad es que prefiero retirarme discretamente antes que imponer ese tipo de situación en nadie.
P.D:
Este post no se publicó ayer debido a un pequeño problema con el ordenador. Espero que no haya demasiados problemas por ello.
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