28 de noviembre de 2008

Demasiado Tiempo

Llevo, en mi opinión, demasiado tiempo sin escribir nada por aquí.
Y aunque ciertamente la carrera me ha mantenido bastante ocupado, no puedo achacar toda la culpa a mis compromisos con el mundo exterior.

Porque tiempo ha habido. Repartido en pequeños fragmentos a lo largo de las semanas de mi ausencia, es cierto, pero ese tiempo no lo he aprovechado en lo que debería, ni en lo que me gustaría. Es tiempo que se ha perdido, sin que ahora haya forma de recuperarlo.

Y eso me molesta.
Me molesta porque lo he invertido en pensar en lo que debería de hacer en vez de hacerlo, en imaginar lo que querría estar haciendo, pero sin intentar realmente hacer algo por lograr esos objetivos, en decidir que hacer después sin ponerme con lo que debería de hacer ahora, de tal forma que luego me veía obligado a desechar mis planes por hacer lo que debería haber hecho antes.
En resumen, he dejado para mañana lo que debería haber hecho ayer. Varias veces.

Por esa razón el blog no ha actualizado, y precisamente por ello me cuesta mucho más de lo que debería volver a escribir algo. Porque como ya dije en los comienzos, esto pretendía evitar esa manía de ir dejando las cosas para más tarde. Pero una vez que empecé a retrasar las publicaciones, volver a escribir algo sin haber encontrado una justificación para esa pausa era admitir mi fracaso. Y no quería.

Supongo que hoy me he dado cuenta que, a no ser que lo admitiera, no lograría evitar caer de nuevo en los mismos errores del pasado. Mejor aceptar que he tenido una recaida en mi pereza particular, y tratar de salir de ella, que permitir que esta vuelva a apoderarse de mi forma de pensar.


Muy probablemente este texto no sea muy claro. Tampoco pretende serlo. Es más bien una reflexión personal, por decir algo. Pero si sirve para aclarar un poco mis pensamientos, ha servido su propósito y lo demás no importa.

En otro asunto totalmente distinto: Muchas Felicidades!

9 de noviembre de 2008

El Portátil

Lo cierto es que no pensaba escribir una entrada hoy. Estoy cansado, mañana hay clase, y lo único que quiero a estas horas es acabar de ver un video e irme a dormir.

Pero por supuesto, eso es algo que no puede suceder. Por algo soy el ingeniero de la familia... o eso dicen.

Así que mi hermano me llama, de forma urgente e inmediata, porque necesita acceder a internet y está recibiendo un error todo el rato que le impide abrir los programas. Así que me voy para allá, a hacer de técnico, y mirar que pasa, arreglarlo en un momento, y volver a lo mio.

Pero nada más lejos de la verdad. El error que aparece indica que no se encuentra el archivo USER32.dll y que por ello no se pueden abrir los programas. Y con eso me refiero a Firefox, IE, Panel de Control, iTunes, el antivirus, y todos los que he tratado de abrir. La puntilla es que tampoco puedo cambiar de usuario, porque para iniciar sesión se requiere ese mismo archivo...

Mi hermano jura que el no ha hecho nada para que se haya podido estropear. Y por más que le diga que algo ha tenido que hacer, lo cierto es que sé que no ha hecho nada. Pero me sienta fatal que, después de haber estado unas 5 horas ayer trabajando en el portatil, porque un virus se había colado y estaba afectando el rendimiento de la máquina, ahora falle de forma aún más estrepitosa.

Pero es que no ha sucedido nada que pudiera hacer desaparecer un fichero. Yo lo que hice fue escanear el disco duro desde mi ordenador, limpiarlo, volver a ponerlo y comprobar que funcionaba todo en el portatil mejor que antes. Y mi hermano sólo lo ha encendido.
Y sin embargo ahora, menos de 24 horas después, no funciona nada.

Si es que los ordenadores me quieren, no puede haber otra razón...

4 de noviembre de 2008

LCEL? No, la Puta Placa

Como ya nos explicase hace un par de años nuestro profesor de LCEP, en Teleco hay asignaturas que cariñosamente son conocidas como "las de la Puta Placa".
Dichas asignaturas, en contra de lo que se pudiera pensar ante tan afectivo apelativo, pretenden enseñar al alumno a montar un circuito funcional basándose en un planteamiento proporcionado y sus vastos conocimientos de los circuitos vistos en otras asignaturas como SEDG, CEAN, IACR, y otra serie de siglas que prefiero ahorrarme.

Pero la verdad es otra.
Estas asignaturas no quieren enseñar al alumno a montar un circuito, sino diezmar su confianza y su capacidad mental hasta reducirlo al nivel mental de una piedra, lograr hacer que el alumno se cuestione absolutamente todo lo aprendido gracias a situaciones tales como:
- No, es que los cables introducen un desfase en el reloj, de forma que aleatoriamente te pilla una señal o la otra. Prueba a introducir un retardo que desfase más el reloj, a ver si así te pilla bien los datos.
- Si, los cálculos son correctos, debería funcionar. No funciona? Entonces tienes algo mal. Repasa los cálculos.
- Huy, no, la señal del reloj no debes tocarla, no debes operar con ella nunca. Que cómo detienes el registro? Opera el reloj con un MUX o una puerta AND.
- No, no hay ninguna razón para que el Puente de Wien con diodos tenga una amplitud de 0,7 Voltios. [Las medidas contradicen dicha aseveración]


En resumen, que me vuelve a fallar la placa. Perdón, hablemos con propiedad, la Puta Placa. A pesar de haber montado desde cero el circuito por segunda vez, buscado una solución alternativa (que funcionó en años anteriores), e incluso haber rezado a San Teleko, San Tiamén y Santa Estupefacta, la maldita insiste en sacar datos aleatorios manteniendo el mismo circuito, las mismas entradas, y los mismos aparatos de medida.

Así que me voy a disfrutar del indescriptible placer de apagar el cerebro.
Algo pondrán en la tele.