12 de marzo de 2008

Retorno

Es más dificil de lo que parece volver a la vida de rutina.
Evitar quedarse pensando en lo que se estaría haciendo ahora, vover a pensar en esas entregas y esos parciales que tan lejos parecían antes. No proseguir con esa mentalidad de "Mañana hay tiempo para hacer eso." y dejar de tomarselo todo con tanta parsimonia como se toma uno las cosas en el Caribe Mexicano.
Pero sobre todo, es recordarse de una vez que las conversaciones no fluyen de la misma manera. Es completamente distinto mantener una conversación tumbado en una tumbona frente a la playa, que mantener la misma conversación (o el mismo estilo) en una calle asfaltada de Madrid. Simplemente, las cosas no van de la misma forma, y las bromas que podías gastar en uno de los lugares no son aplicables al otro. Y los temas de conversación...

La verdad, es que muchas veces me he preguntado, si que sea tan mal conversador se debe a mi timidez innata. Y ya no se que contestar. Porque aunque al principio, hasta que llego a conocer a una persona, me da un corte tremendo el abrir la boca, una vez pasada esa fase inicial realmente me importa mucho menos. Pero sigo sin ser capaz de iniciar una conversación que dure más de tres o cuatro líneas por mi parte. ¿Falta de práctica? ¿Incapacidad comunicativa? ¿O simplemente un bloqueo mental del que no soy consciente, mientras que si que soy consciente del bloqueo provocado por la timidez?

Bueno, un ligero intermedio después, decido retomar el artículo para despedirme hasta la próxima. Ciao!

1 comentario:

Anónimo dijo...

Yo diría que el bloqueo mental se debe al "susto" de haber superado el bloqueo provocado por la timidez: De pronto uno se encuentra en una situación inesperada / imprevista / nueva y no es nada fácil adaptarse.

Sea como sea, veo que el paseo de hoy ha sido interesante...

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