Por fin, tras largo tiempo de duro esfuerzo y trabajo (ni yo me lo creo) he logrado poner mi ordenador personal a funcionar. Ha llevado su tiempo, pero por fin estoy escribiendo desde mi propio ordenador en mi blog. No se nota mucha diferencia, excepto que me equivoco al apretar las teclas mucho más... como me había acostumbrado al teclado del portatil...
Pero bueno, al menos ya esta funcionando. Aún le faltan cosas por instalar, en particular todos los programas que no son Firefox ni los drivers, así que por ahora es solo un armatoste que me permite conectarme a internet. Pero es mi pesado armatoste, y eso basta.
El segundo tema que quería comentar es dar un aviso de los peligros que acechan en vuestras casas en forma de patas y esquinas... en particular para vuestros pobres meñiques de los pies. Mientras me movía por mi habitación he tenido la agradable fortuna de chocarme contra la cama, con tal suerte que toda la fuerza del paso se ha concentrado en el dedo meñique del pie izquierdo. Resultado actual: Dedo hinchado y dolorido, mucha molestia al caminar y un universo de dolor al moverlo. Las únicas dos ventajas son que aparentemente no está roto, lo cual sería particularmente irónico, y que a pesar de todo puedo conducir, ya que el coche automático no tiene el embrague que convertiría llevar el coche en uno de los circulos del infierno.
Ya os iré comentando como me van las cosas.
P.D:
Este artículo se ha empezado a escribir después de las 00:00 en realidad. Sin embargo eso se ha debido nada más a que durante la instalación mi ordenador no ha reconocido la tarjeta de red, obligandome a desconectarla y reconectarla (es decir, sacarla de la ranura PCI correspondiente y volver a meterla). El tiempo que he tardado en ello ha sido la causa de que el post no haya salido el día que le correspondía. Pero a este post le correspondía ser publicado el día 11, así que...
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