9 de julio de 2009

Vacaciones... o no.

Hasta ahora, estos días de vacaciones han girado en torno a distintas actividades de ocio, y cómo aprovechar el tiempo lo mejor posible.

Así, he aprovechado para quedar con los amigos del colegio (que hacía mucho que no veía) y tratar de organizar los últimos detalles del viaje a la Euskal Encounter que se celebra a finales de mes. Principalmente, limpiar el segundo coche con el que realizaremos el viaje, que tras un año sin moverse apenas, la cantidad de polvo que había acumulado serviría para pintar de gris oscuro una pared blanca.
Y no es demasiada exageración. Lo pude comprobar sacudiendo una alfombrilla del interior del coche contra la pared del garaje.

También he visitado la exposición de Joaquín Sorolla que está actualmente en el Museo del Prado de Madrid, junto con varios amigos de Teleco. En este caso, el mayor suplicio fue lograr adquirir las entradas para la fecha y hora que nos interesaba. No sólo se cayó el servidor que permitía la reserva online (durante unas 48 horas ininterrumpidas), sino que el servicio telefónico existente para la reserva de entradas tampoco podía proporcionar su servicio... debido a que utilizaban el mismo servidor que el público general. Por suerte, el servidor se arregló el día antes de nuestra visita, y en el último momento pudimos obtener las entradas.
Y por supuesto, la exposición mereció la pena. Los paneles de la Hispanic Society of America que se han traido a España (no sólo para esta exposición, pero que se encuentran expuestos en la misma) realmente son razón de por si para visitarla.

Asimismo, he ido al cine un par de veces. Las pelis vistas no podían ser mas dispares, pero igualmente me lo pasé muy bien. Con Transformers 2, a pesar de no haber visto la primera parte, no era necesario una gran capacidad mental para seguir la historia, y como bien dijo un compañero, "Las explosiones siempre son entretenidas". Tetro, de Francis Ford Coppola, es la película más opuesta que me pueda imaginar. Es una peli lenta, con una trama profunda, que te hace pensar en los matices del alma humana... aunque en mi caso, en lo que más me hizo pensar fue en como el tiempo puede eternizarse sin que uno se de cuenta. No es una mala película, que conste, pero hay que reconocerle que el ritmo no es precisamente rápido.


Sin embargo, este tipo de vacaciones empieza a acercarse rápidamente a su fin. Si pretendo hacer los dos grandes viajes de este verano, a Bilbao y a Jávea, me temo que me toca empezar a estudiar ya. Como siempre, la universidad no perdona Septiembre, y algunos malos resultados en este segundo semestre empiezan a causar un ligero desasosiego sobre los resultados de la convocatoria extraordinaria.
Y una cosa es segura. No puedo tener tan mal Septiembre como el del año pasado. Así que tendré que empezar a organizarme el horario de verano, para tratar de compaginar los estudios que, irremediablemente, he de empezar, y las múltiples y entretenidas actividades que quiero hacer durante el verano.
Entre las que, por supuesto, se incluye acabar cierto cuento que está en un limbo creativo...

1 comentario:

A. dijo...

y el cola cao que????

me parece fatal!!

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