No hace mucho mantuve una conversación pseudopsiquiátrica con una amiga. En dicha conversación, ella afirmaba que su fin de semana había sido rutinario, y que por ello se encontraba sin nada que contar y sin nada que la hubiese alegrado en particular. Si mal no recuerdo (y me permito remitirme a el post del día 18 de Febrero) fue debido a esto por lo que lo clasificó como un mal fin de semana.
Yo, por el contrario, intenté hacerla ver que la rutina no tiene que ser sinonimo de aburrimiento, o de no tener nada que contar. Insistí en que hay que buscar algo que uno quiera hacer con muchas ganas, por pequeño que sea, y hacerlo. Aunque este pequeño placer se repita todos los fines de semana a la misma hora (y por ello se vuelva rutinario), si es algo que realmente nos gusta seguirá alegrandonos el día. Con esto se elimina el problema de tener que denominar el fin de semana como "malo".
Sin embargo, ahora que escribo un Blog, me doy cuenta que la rutina sí que impide contar cosas. No necesariamente porque no interesen al lector, sino porque el autor no las considera suficientemente llamativas o interesantes como para mencionarlas. Y aunque suceda algo llamativo que merezca la pena contar, si se encuentra dentro de un contexto rutinario es posible que no se llegue a concretar en un post.
Por ejemplo, ayer estuve en una academia, preparandome el CPE, y como una tarea nos dieron un texto sobre la malaria. En ese texto pude encontrar una serie de datos que me sorprendieron mucho, y que estuve a punto de mencionar en un post. Eran:
- En algunas zonas de África, de cada 1000 niños menores de 5 años 1353 fueron infectados por la malaria en ese año. Algunos niños fueron infectados más de una vez.
- Algunos cientificos creen que una de cada dos personas que han vivido en el planeta ha muerto por culpa de la malaria. Es decir, el 50% de todas las muertes que ha habido se debió a la malaria.
- No existe ninguna vacuna que pueda prevenir una infección por parásitos.
Lo que pretendía expresar con este post, y que quizás se haya perdido debido a mis elucubraciones, es que la rutina del día a día puede ser la responsable de la falta de temas en el Blog. No porque no haya sucedido nada, sino porque lo ocurrido es lo que pasa siempre, y por ello no me planteo mencionarlo. Espero que a pesar de ello, siga teniendo algo que decir todos los días.
P.D.
Estuve dudando entre continuar la historia, o intentar contar algo a pesar de haber sido un día rutinario. Siguiendo el consejo de un buen amigo, tiré un dado. Este ha sido el resultado.
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