15 de octubre de 2008

Vergüenza me debería de dar...

Tanto tiempo sin poner nada por aquí, y tantas cosas acaecidas que merecen ser contadas... Es que esto no puede ser. Me temo que voy a empezar a utilizar la opción de pre-publicación, que ya mencioné alguna vez, para evitar abandonar el blog durante tanto tiempo...
En serio, me avergüenzo de haberme olvidado del blog.

Así que nada, allá vamos. A intentar reparar lo irreparable.


Empezaremos por un ocurro que ha ocurrido hoy nada más llegar a casa. Al abrir la puerta los síntomas se han mostrado inconfundibles: Elevada humedad ambiental, extraño aroma en el pasillo, temperatura de tintes tropicales en el interior...
El diagnóstico ha sido inmediato, a la par que acertado: Puedo ver a través de las paredes de mi casa. Bueno, puntualicemos, a través de una pared de mi casa, a saber, la que está en mi baño. Y es que, debido a una pequeña fuga en la bajante general del edificio, ha venido un fontanero y ha abierto lo que se denomina un peazo butrón en la pared.
A 22 centímetros y medio del plato de la ducha, y justo detrás del inodoro.
Y según el fontanero, el baño sigue siendo completamente funcional, y se puede usar normalmente... lo cual yo personalmente me permito dudar.

Así que nada, mi despertar diario acaba de adquirir una nueva dimensión de aventura y sorpresa. Se colarán las cucarachas por el hueco de la pared? Abrirán otro agujero en la casa de al lado como en este anuncio? O se convertirá en un portal a otra dimensión? Y el agua de la ducha... seguirá siendo azul y transparente?


Por si alguno lo preguntaba, no, no sé como me he podido acordar de ese anuncio. Debí de verlo hace unos cinco años en uno de esos programas sobre anuncios premiados que ponen en la tele a intempestivas horas, y hoy al ver el agujero me he acordado. Y curiosamente, en Youtube está el que yo vi, pero sin sonido, y el que he puesto con otros actores, pero con sonido.
Mi memoria es un misterio para mi.

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