12 de febrero de 2009

Piano Hero

Como ya se ha mencionado en alguna que otra parte, las vacaciones de final de exámenes de las que disponemos los alumnos de Teleco son conocidas por su larga duración y las posibilidades de relajación que ofrecen. Así, para aquellos alumnos que comienzan el segundo semestre de cuarto, la escuela les ofrece la increible e inigualable oferta de 15 horas de asueto desde el final del último examen. Para que puedan disfrutar largo y tendido de la alegría de haber acabado, claro.

En cambio, aquellos alumnos que comienzan el segundo semestre de tercero, entre los cuales me incluyo, disponen de una mezcla única en la escuela. Así, se nos otorga la increible cifra de 38 horas de libertad, sin clases de ningún tipo. Pero para evitar que nos excedamos en nuestras celebraciones y nos veamos incapacitados de asistir a las consabidas clases, los profesores han sido extremadamente amables y han publicado el enunciado del Laboratorio de Sistemas Electrónicos Digitales un par de horas antes de la finalización del último examen.
Para que nos relajemos tranquilamente, sabiendo lo que se nos viene encima.

Porque el título de esta entrada es el mismo que el del susodicho enunciado. Seguramente algún avispado lector ya se haya percatado de una cierta similitud con el videojuego Guitar Hero, y debo decir que no es casualidad. La práctica a realizar en la nueva entrega de La Puta Placa consiste en la programación y diseño de un juego similar al ya mencionado, utilizando el Microcontrolador MCF5272, pero en vez de utilizar una de esas guitarritas tan monas (cuya imagen se puede ver en el enunciado, junto con alguna captura de pantalla del juego) lo que utilizamos es un pequeño teclado matricial.
De los que tienen las alarmas y los teléfonos, vamos.

Y aunque hay que reconocer que la idea puede ser muy atractiva y muy interesante, lo cierto es que uno se da cuenta de que va a sufrir. No sólo para leerse y comprender las 42 páginas de enunciado que te proporcionan, sino para lograr que todo funcione sin demasiados problemas a la vez que se hacen malabares para aprobar el resto de las asignaturas matriculadas.
Esperemos sobrevivir durante un nuevo semestre...

6 de febrero de 2009

El Bergantín VIII

- En ese instante, cuando ya creía que tendría que echar mano de los remos para no perder mi destino de vista, un delfín asomó la cabeza cerca de donde me encontraba. Y ya se que los delfines no hablan, y no pretendo que este lo hiciera. Pero la mirada que me echó fue tan inteligente, que fue como si lo hubiera hecho. Comprendí sin necesidad de las vanas palabras que los hombres gastamos que el delfín quería ayudarme, y que me pedía que echara una soga al agua. Rápidamente busqué por la cubierta, y agarré la soga más resistente que tenía a mano. Con todas mis fuerzas volteé el extremo que tenía entre mis manos, y la lancé en dirección al animal. Y de pronto, como si a esa señal hubieran esperado, otros cinco delfines surgieron de las alborotadas aguas y agarraron con fuerza la cuerda, empezando a tirar.

En ese preciso momento - dijo, haciendo una pausa para mirar a los grumetes más jóvenes - me percaté de que el otro extremo de la soga lanzada no estaba atado al barco. Moviendome entre la espuma que salpicaba la cubierta, agarré la cuerda y la até con todas mis fuerzas al palo central, y justo a tiempo pues en cuanto acabé la soga se tensó, y un fuerte tirón hizo que el barco saltase sobre la siguiente ola. Recuerdo que en ese momento me pregunté como era posible que seis delfines tuvieran tanta fuerza, mas había perdido el equilibrio y me golpeé la cabeza, perdiendo el sentido.

Cuando desperté, el mar estaba en calma. Por un momento me asusté, creyendo que los delfines me habían alejado de mi curso. Pero cuando comprobé mi posición con un poco de calma, observando las estrellas que me rodeaban, me sorprendí al ver que estaba en el mismo punto donde les lancé la cuerda a los delfines. Sólo puedo suponer que tras alejarme de ese extraño caos acuático, me volvieron a llevar al mismo lugar de donde me sacaron. Examiné detenidamente las aguas a mi alrededor, a ver si localizaba a mis salvadores, pero no vi ni rastro de ellos, ni de lo que pudo haber causado esas poderosas olas. Así pues, volví a desplegar mis velas, y retomé mi viaje con rumbo a Birmania.

20 de enero de 2009

Ya pueden desmontar la placa

Efectivamente, finalmente he aprobado LCEL, la asignatura conocida por toda mi familia como La Puta Placa. Así, sin paliativos, que bastante fastidiada puede llegar a ser si algo falla.

Y sin embargo, cuando el profesor nos lo ha dicho me he quedado sorprendido. Simplemente no me podía creer que eso hubiera sido el exámen, y que ya se hubiera acabado todo, sin más. He estado a punto de ir y preguntarle si no quería que midiesemos nada más, o hacernos alguna otra pregunta, y tentado he estado de ponerme a explicarle los diseños descartados... pero no he querido tentar a la suerte.

La placa, en todo su esplendor y plenitud.

El examen me ha sorprendido no sólo por lo corto que se me ha hecho, sino también por los ánimos que nos daba el profesor. Nada más llegar, lo primero que nos ha dicho es que nuestra memoria estaba perfecta, aparte de un par de errores que habrían dado un acabado más profesional. A saber, que en los diagramas de Bode los puntos de las medidas deberían ser más gordos, y que en el esquema final debería indicarse el número de cada integrado.
Y fin de las quejas respecto a la memoria. Ha pasado a hacernos un par de preguntas sobre los dos puntos que teníamos mas oscuros de los montajes (por qué teníamos un valor de 10K en la resistencia del comparador, y que función tenía la resistencia del rectificador de onda completa que no estaba explicada en el Sergio Franco) que nos ha dicho que no eran más que para subir nota. Tampoco creo que importe, porque nos ha preguntado precisamente cada cosa al que menos sabía de la misma, y tranquilamente nos ha dicho que habíamos contestado mal...

Y lo mismo una vez pasado el montaje, embolsado y listo para olvidar...

Luego ha pasado a las medidas en la placa. Nada más encenderla, ha exclamado que estaba encantado de que hubieramos reseteado el receptor, pues nadie más lo había hecho, y ha comprobado que la transmisión funcionase. Luego ha pedido que forzásemos un error de paridad, un error de transmisión, y que midieramos dos señales en dos puntos del circuito...

Y ya está. Eso ha sido todo. En total, no creo que pasasen más de 15 minutos de reloj, e incluso diría que estabamos próximos a los 10, pero con eso nos ha dado por aprobados, y al marcharse algo ha dicho de buena nota. No sé si creermelo, viendo el poco tiempo que ha durado todo...

Ahora, a centrarse el los demás exámenes.

18 de enero de 2009

Os "náufragos" de Galicia

Lo primero, y fuera del programa a tratar en el resto del post, es disculparme de nuevo por los retrasos. Ya advertí que los exámenes me tendrían ocupado, y así ha sido. Sin embargo, ahora toca un poco de tiempo para escribir.

Esto se debe a que este fin de semana ha habido un pequeño viaje familiar a Lugo. Resulta que se inauguraba allí una exposición sobre las obras de restauración llevadas a cabo por mi abuelo, Francisco Pons-Sorolla, y era una ocasión que no podíamos perder. No sólo por ver al resto de la familia, claro, si no por ser una ocasión de conocer un poco mejor a mi abuelo.

Autorretrato de mi abuelo, en el folleto de la exposición.

El viaje, por supuesto, fue interesante no sólo por la exposición, si no también por las visitas a la ciudad de Lugo y de Astorga, en la que paramos a comer y a disfrutar de la nieve que quedaba en aquella zona, aunque por el tiempo no pudimos dedicarnos a iniciar una buena pelea de bolas de nieve entre los primos.

El palacio Episcopal de Astorga, visto desde el restaurante donde comimos.

Luego llegamos a Lugo, donde después de la nieve que habíamos tenido nos sorprendió el buen tiempo que hacía. Sol y una temperatura bastante agradable considerando las fechas fue con lo que nos recibió la ciudad. Y aunque el viaje fue cortito, no mucho más que la visita al museo y una vuelta a la ciudad al día siguiente, lo cierto es que fue un viaje que mereció la pena. Pasear sobre la muralla, ver la catedral y la puerta de Santiago, e irse de fiesta con los primos, son cosas que bien valen un poco de estrés antes de los exámenes.

Os dejo con algunas fotitos de la ciudad para vuestro disfrute, pero no sin antes recordaros...
A estudiar!

El Museo Provincial de Lugo, donde está la exposición que provocó el viaje.

La muralla de Lugo, vista desde abajo.
Se puede pasear por encima y rodear todo el centro de la ciudad.

La puerta de Santiago. Creo que es la única que tiene un adorno tan llamativo...

Y la catedral, justo enfrente de la puerta de Santiago.

Una foto de la exposición, en la que se ve a mi abuelo enfrascado en su trabajo.

7 de enero de 2009

Volvemos a la rutina

Por decirlo de alguna manera, claro.
No es que el blog vaya a volver a su rutina habitual, pues eso puedo asegurar que no es el caso. Demasiados exámenes demasiado cerca, y demasiadas cosas que hacer hasta entonces. Lo que pasa es que, simple y llanamente, mañana vuelvo a la Escuela.

Nuevamente clases, horarios fijos, y menos tiempo aún del que tenía antes para hacer las cosas... así que no sé cuando volveré a escribir algo importante por aquí.
Y todavía debería de hablar aquí del Abierto de España de Go, en el que estuve; de la entrega anticipada de LCEL, que no hice; de las fiestas con los amigos que hemos organizado, aunque fueran pocas y breves...

Pero por lo menos el blog no quedará abandonado. Todavía quedan partes del cuento por publicar que ya llevan escritas bastante tiempo, así que material para ir publicando hay. Así esto no quedará tan desolado como ha estado últimamente...

1 de enero de 2009

Feliz Año Nuevo!!

Si, el título del post ya lo dice todo, en realidad. Pues el propósito principal de esta entrada es decir:


Feliz Año Nuevo!
Happy New Year!
Fröliches Neues Jahr!

Y para que esta entrada no quede demasiado corta, ahí va una lista de mis propósitos de año nuevo. Cuales son los vuestros?

- Aprobar todas en Febrero. Si, ya podeis dejar de reiros.
- Ser un poco más extrovertido.
- Aprender algún buen truco de magia.
- Avanzar con el cuento, o acabarlo si es que se tercia...
- Sacar de la pausa indefinida la traducción de
Eh Tío!.
- Pasarme más por el club de Go, y mejorar un poco de paso.
- Practicar un poco el dibujo, que lo tengo un poco oxidado.
- ...

28 de diciembre de 2008

El Bergantín VII

Ya ha pasado bastante tiempo desde que publicase un fragmento del cuento. Como los que leeis el blog vais un poco más retrasados, he considerado ir poniendo aquellos trozos que ya están redactados, para vuestro disfrute.
Si no recordais como era el cuento hasta ahora, os recuerdo que todo se encuentra bajo la etiqueta Juglar que podeis encontrar en el lateral.
Espero que os siga gustando.


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Durante todo el día estuvo la joven alegre, pero conforme se iba acercando la noche se empezaba a entristecer. Recordaba al marinero, y lo bien que le había tratado, y lo mal que ella misma había actuado ante lo que, ahora se daba cuenta, debía de ser una historia para entretenerla. Se había reido en la cara del marinero! Mientras cenaba con sus tías pensaba en cómo podría disculparse, y poco antes de irse a la cama ya había tomado la decisión de volver a ir al puerto para poder excusar su comportamiento.

"Es lo mínimo que puedo hacer después de lo bien que me ha tratado. Y no tardaré mucho rato, para que mis tías no se preocupen como hoy."

Así que, en cuanto supo con seguridad que sus tías dormían profundamente, bajó sigilosamente al piso de abajo y salió como hiciera la noche anterior. Evitando las calles más concurridas, se acercó hasta el puerto y se metió por entre los marineros que pululaban por la zona. Al cabo de un rato, llegó hasta el muelle donde se encontraba anclado el bergantín de plateadas velas, y se llevó una sorpresa. Pues sentados en semicírculo alrededor del capitán, utilizando las cajas de mercancía que se encontraban en el muelle como improvisados taburetes, había varios marinos del resto de barcos, de casi todas las edades imaginables. Por un instante la joven no comprendió lo que pasaba, hasta que se dió cuenta de que el joven marinero del otro día estaba contando una historia.

- ... golpeaban con fuerza el casco del barco, zarandeándolo de un lado para otro. Aunque sabía que las olas no tenían la fuerza suficiente como para hundirme, estaba preocupado al pensar que perdería el rumbo. Los más experimentados sabrán que si uno pierde el rumbo en medio de una tormenta, hay un gran riesgo de acabar encallado en alguno de los múltiples arrecifes que pueblan las aguas de los mares. Y aunque en mi caso la furia del mar no se debía al viento y a la lluvia, el resultado habría sido el mismo. - narraba en ese preciso momento el marinero.

Intrigada por lo que estaba contando, la joven tomó asiento al lado de un hombre de poblada barba, que asentía con el mismo fervor que un niño de cinco años cuando escucha a su abuelo contar un cuento.

25 de diciembre de 2008

Feliz Navidad!

Feliz Navidad a todos!
Pasadlo muy bien en estas fechas, disfrutad de la compañía familiar y de las amistades, y no os olvideis de estudiar un poco (aunque no hoy), que Febrero está a la vuelta de la esquina!!


Mensaje automatizado por parte del autor. La compañía no se hace responsable de posibles pérdidas, retrasos, o desperfectos ocasionados durante la publicación y / o visionado de este mensaje. Asimismo, al leer este texto usted contrae y acepta incondicionalmente la obligación de disfrutar de estas festividades, por lo menos parcialmente.

19 de diciembre de 2008

Si, estoy de vuelta

Y espero que esta vez pueda quedarme durante algún tiempo de nuevo.
Debo decir que no me ha agradado dejar tan abandonado el blog durante estos días. Cada cierto tiempo pensaba que tendría que escribir algo, pero no lograba ponerme a ello. Al principio me excusaba con la frase "Pero es que no tengo nada que decir..." y luego, cuando ya tuve algo que contar, simplemente no fui capaz de ceder unos pocos minutos de mi tiempo para escribir.

Y claro, con ello el tiempo va pasando, hasta que en un momento te das cuenta que tu última entrada se queja del tiempo que llevas sin escribir, y que dicho plazo acaba de ser superado. Y decides que esto no puede seguir así... pero aún así no te decides a retomar la costumbre de redactar un texto para el público general.

No ha sido hasta hoy que he decidido volver a publicar. Y se ha debido a que, en mi opinión, he colocado a un buen amigo en una situación incómoda al necesitar desahogar mis dudas e inquietudes. Aunque sé que me dirá que eso no es cierto, creo que no debería haberle causado tantas molestias... y de alguna manera ha sido eso lo que me ha llevado de regreso al blog.

Y aunque regrese precisamente en el momento en el que más deba de estudiar, y por ello precisamente cuando menos tiempo tengo para el blog, espero poder publicar alguna cosa de interés por aquí.
Un saludo a todos, y como sé que me dirían tras leer esto:
A estudiar!

28 de noviembre de 2008

Demasiado Tiempo

Llevo, en mi opinión, demasiado tiempo sin escribir nada por aquí.
Y aunque ciertamente la carrera me ha mantenido bastante ocupado, no puedo achacar toda la culpa a mis compromisos con el mundo exterior.

Porque tiempo ha habido. Repartido en pequeños fragmentos a lo largo de las semanas de mi ausencia, es cierto, pero ese tiempo no lo he aprovechado en lo que debería, ni en lo que me gustaría. Es tiempo que se ha perdido, sin que ahora haya forma de recuperarlo.

Y eso me molesta.
Me molesta porque lo he invertido en pensar en lo que debería de hacer en vez de hacerlo, en imaginar lo que querría estar haciendo, pero sin intentar realmente hacer algo por lograr esos objetivos, en decidir que hacer después sin ponerme con lo que debería de hacer ahora, de tal forma que luego me veía obligado a desechar mis planes por hacer lo que debería haber hecho antes.
En resumen, he dejado para mañana lo que debería haber hecho ayer. Varias veces.

Por esa razón el blog no ha actualizado, y precisamente por ello me cuesta mucho más de lo que debería volver a escribir algo. Porque como ya dije en los comienzos, esto pretendía evitar esa manía de ir dejando las cosas para más tarde. Pero una vez que empecé a retrasar las publicaciones, volver a escribir algo sin haber encontrado una justificación para esa pausa era admitir mi fracaso. Y no quería.

Supongo que hoy me he dado cuenta que, a no ser que lo admitiera, no lograría evitar caer de nuevo en los mismos errores del pasado. Mejor aceptar que he tenido una recaida en mi pereza particular, y tratar de salir de ella, que permitir que esta vuelva a apoderarse de mi forma de pensar.


Muy probablemente este texto no sea muy claro. Tampoco pretende serlo. Es más bien una reflexión personal, por decir algo. Pero si sirve para aclarar un poco mis pensamientos, ha servido su propósito y lo demás no importa.

En otro asunto totalmente distinto: Muchas Felicidades!