Durante estos días de verano estoy yendo a casa de mi primo, para ayudarle con un par de asignaturas suspensas. Para ello tengo que coger el tren de Cercanías todos los días, levantándome temprano tras haber dormido relativamente poco.
Y claro, cómo no, acabo durmiendome sentado en el asiento. No he llegado a pasarme nunca de estación, pues el pitido que avisa al cerrar las puertas siempre me despierta bruscamente, pero debido a mi constante preocupación ante la posibilidad de pasarme de parada tengo unos sueños realmente extraños.
No tienen un sentido lógico, como casi todos los sueños que suelo tener, pero resulta que siempre están ambientados en el propio vagón. Con lo cual acabo soñando que, de alguna retorcida forma, me encuentro nadando en una piscina (que está dentro del tren); o estoy en medio de una espesa jungla (que se desplaza dentro de un vagón de Cercanías); o el sumum del absurdo, sueño que estoy sentado en el vagón del tren, intentando no dormirme para no pasarme de estación, observando el paisaje por la ventana... hasta que el pitído de las puertas al cerrarse me levanta de golpe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario