Un año más, me dispongo a pasar unos días en la Euskal Encounter. Cuatro días de Frikismo Informático concentrado, que me permiten recordarme que no, que realmente no alcanzo el grado de frikismo necesario como para preocuparme por mi salud mental.
Bueno, por lo menos no lo suficiente como para requerir ayuda médica.
Además de las descarg... quiero decir, de la libre compartición de archivos entre amigos, sin ánimo de lucro alguno y siempre en contra de la piratería; se puede disfrutar de los juegos en línea, de concursos varios (y con distinto grado de frikismo), conferencias sobre temas de interés y actualidad, y otras actividades lúdicas no necesariamente relacionadas con los ordenadores.
Por supuesto, como todos los años, no se trata simplemente de llegar y conectarse... por lo menos no para los simples mortales como yo cuyo ordenador hace lo que le da la gana. Este año, aunque gracias a dios el ordenador ha funcionado sin claros problemas, he decidido formatear el disco duro para instalarme Ubuntu de una vez por todas. Así que nada, espero que no haya problemas durante la instalación, y que mañana pueda volver a conectarme sin problemas.
Un saludo a todos desde Barakaldo!
23 de julio de 2009
Euskalizado
19 de julio de 2009
Multitud de Tareas
Si, ya se que ha pasado tiempo desde la última entrada, el suficiente como para que me digan que el blog da vergüenza. Y considerando que se supone que es verano, debo reconocer que tendría que escribir más.
Por ejemplo, de lo mucho que me reí viendo "Con Faldas y a lo Loco" (cuyo título original, "Some Like it Hot", no tiene mucho que ver, pero bueno). Y es que unir la maestría de Billy Wilder con la capacidad para la comedia de Jack Lemmon ha logrado crear una película para la cual casi no pasan los años. ¿Quién no ha oido hablar de la última escena de la pelicula, en la barca, con la famosa frase... que me habré de callar para que disfruten quienes no la han visto? Pues la película entera tiene grandes gags como ese, de forma que uno puede reirse sin parar durante la película entera. Con alguna pausa para respirar, claro.
Y claro, al acabar la película, vasito de Cola Cao, Oreo, y disfrutar del fresco aire de la noche y de la conversación con las amistades. Claro que, en nuestro caso, la conversación derivó en una sucesión de preguntas y respuestas evasivas, de contestaciones retorcidas que no dan nada a entender y de enrevesados juegos mentales en los que hubo un claro ganador... aunque sigo sin saber si realmente hubo ganador o no.
También tuvimos nuestro día de paseo por Madrid, como hicimos el año pasado. No fue tan largo como el otro que puse en su momento, sino una repetición de un paseo más corto, con para en Nuevos Ministerios a tomar helado. El camino que hicimos se puede ver, de forma aproximada, en el mapita de Google aquí abajo.
Inicio en Teleco, parada intermedia en N.Ministerios,
y regreso a Teleco cruzando por el Metereológico
En mi caso, el paseo me sirvió, sobre todo, para quitarme de la cabeza el desastre de la revisión de STTR. Bueno, no es que la revisión fuese un desastre, sino simplemente que metí la pata hasta el fondo en uno de los ejercicios, y claro, todas mis expectativas de poder aprobar en revisión se vieron cruelmente aplastadas bajo la pesada bota de la realidad.
Y claro, ahora ya sólo me queda centrarme en los estudios, para intentar sacar todas las que pueda en Septiembre, y que el próximo curso simplemente alcance el grado de "diabólico" que tiene cuarto por ser quien es.
Y de ahí el título de la entrada. Porque a partir de ahora, mis días van a centrarse en cómo repartir de la mejor manera posible las horas disponibles para hacer todas las tareas que tengo. Principalmente estudiar, por supuesto, pero también está el blog, que no debería caer en el olvido como ya ha pasado alguna que otra vez; el libro de Millenium, que acabo de empezar a leerme en inglés, y cuyo título provocó que mi padre y yo buscasemos un diccionario online de Sueco - Español para descubrir qué diablos quería decir el autor con su título original; preparar los viajes a la Euskal 17 y a Xabia, con las complicaciones y tareas propias que cada uno de ellos implica; los recados que me encargan mis padres, que por cortos que sean han de ser introducidos con calzador entre las horas asignadas al estudio; y cualquier otro imprevisto que pueda surgir, porque siempre surgen.
Así que nada, me temo que ya es mi hora para irme a dormir. Que mañana hay tengo que madrugar un poco, para estudiar y organizarme bien todas las tareas que me corresponden. Así, lo único que me queda es dejaros con una canción que últimamente estoy escuchando mucho, y que realmente me gusta... por todo.
9 de julio de 2009
Vacaciones... o no.
Hasta ahora, estos días de vacaciones han girado en torno a distintas actividades de ocio, y cómo aprovechar el tiempo lo mejor posible.
Así, he aprovechado para quedar con los amigos del colegio (que hacía mucho que no veía) y tratar de organizar los últimos detalles del viaje a la Euskal Encounter que se celebra a finales de mes. Principalmente, limpiar el segundo coche con el que realizaremos el viaje, que tras un año sin moverse apenas, la cantidad de polvo que había acumulado serviría para pintar de gris oscuro una pared blanca.
Y no es demasiada exageración. Lo pude comprobar sacudiendo una alfombrilla del interior del coche contra la pared del garaje.
También he visitado la exposición de Joaquín Sorolla que está actualmente en el Museo del Prado de Madrid, junto con varios amigos de Teleco. En este caso, el mayor suplicio fue lograr adquirir las entradas para la fecha y hora que nos interesaba. No sólo se cayó el servidor que permitía la reserva online (durante unas 48 horas ininterrumpidas), sino que el servicio telefónico existente para la reserva de entradas tampoco podía proporcionar su servicio... debido a que utilizaban el mismo servidor que el público general. Por suerte, el servidor se arregló el día antes de nuestra visita, y en el último momento pudimos obtener las entradas.
Y por supuesto, la exposición mereció la pena. Los paneles de la Hispanic Society of America que se han traido a España (no sólo para esta exposición, pero que se encuentran expuestos en la misma) realmente son razón de por si para visitarla.
Asimismo, he ido al cine un par de veces. Las pelis vistas no podían ser mas dispares, pero igualmente me lo pasé muy bien. Con Transformers 2, a pesar de no haber visto la primera parte, no era necesario una gran capacidad mental para seguir la historia, y como bien dijo un compañero, "Las explosiones siempre son entretenidas". Tetro, de Francis Ford Coppola, es la película más opuesta que me pueda imaginar. Es una peli lenta, con una trama profunda, que te hace pensar en los matices del alma humana... aunque en mi caso, en lo que más me hizo pensar fue en como el tiempo puede eternizarse sin que uno se de cuenta. No es una mala película, que conste, pero hay que reconocerle que el ritmo no es precisamente rápido.
Sin embargo, este tipo de vacaciones empieza a acercarse rápidamente a su fin. Si pretendo hacer los dos grandes viajes de este verano, a Bilbao y a Jávea, me temo que me toca empezar a estudiar ya. Como siempre, la universidad no perdona Septiembre, y algunos malos resultados en este segundo semestre empiezan a causar un ligero desasosiego sobre los resultados de la convocatoria extraordinaria.
Y una cosa es segura. No puedo tener tan mal Septiembre como el del año pasado. Así que tendré que empezar a organizarme el horario de verano, para tratar de compaginar los estudios que, irremediablemente, he de empezar, y las múltiples y entretenidas actividades que quiero hacer durante el verano.
Entre las que, por supuesto, se incluye acabar cierto cuento que está en un limbo creativo...
2 de julio de 2009
Fin de exámenes
Bueno, por fin vuelvo a ser dueño de mi vida. Ya se han acabado los exámenes de Teleco (ahora sólo queda esperar a que salgan las notas, y ver las que se han aprobado) y por fin tengo tiempo que dedicar a algo que no sea el estudio. Y tras casi tres meses sin aparecer por este blog, regreso... y bastante avergonzado.
La última vez que pasé por aquí, dije que intentaría que no fuese la única entrada del mes. Y, como la Ley de Murphy no puede fallar, no sólo fue la única entrada de ese mes, sino que fue la única entrada en tres meses. Y no, no tengo excusas.
Pero no pretendo aburriros de nuevo con mis disculpas, que se que no os interesan. Así que empecemos a hablar del verano.
Realmente llevo sólo un día sin exámenes, ya que el último fue el mismo día 30 de Junio, pero al contrario que los demás, yo había acabado por la mañana. Así que ese mismo día empezó el desmelene... y de forma bastante literal, ya que lo primero que hice fue cortarme el pelo. Que con los calores que se sufren durante el verano, dejarse las greñas largas no suele contribuir a disfrutar del poco fresco que se pueda encontrar.
Luego, cuando todos habíamos acabado los exámenes, la celebración. Dar un paseo hasta Moncloa y tomar un helado, ya es un clásico para nosotros. El irnos luego a Sol, para ver la nueva estación de cercanias, cenar tomando unos sandwiches en los jardines frente al Palacio Real, ya no es algo tan común. Pero nos lo pasamos estupendamente, y nos lo merecíamos.
Luego, ya el día uno, fue realmente la fiesta. Ir a la piscina (que hay que reconocer que estaba fría de cuidado) y luego jugar al Singstar durante unas cuantas horas, riéndonos y charlando sobre todo lo que se nos ocurriese. Hacía mucho tiempo que no lo pasaba tan bien, y fue realmente entonces cuando supe que ya estaba de vacaciones.
Y aún así, a pesar de todo, ahora estoy de bajón. Porque, después de tanto tiempo estudiando, ahora no sé que hacer con todo el tiempo que tengo. Porque me siento triste, al pensar en los amigos que se van de Erasmus (aunque me alegro por ellos, y espero que se lo pasen igual de bien que aquí).
Así que nada, habrá que pensar que hago ahora.
8 de abril de 2009
Sigo vivo!
Aunque considerando que ya ha pasado un mes entero desde que publiqué algo en el blog, podría suponerse lo contrario, lo cierto es que sigo vivo. Y sigo conectándome a internet de forma periódica, aunque no lo parezca.
Es por ello que no tengo ninguna excusa para no haber publicado en todo este tiempo.
Quizás es que no ha sucedido nada interesante en todo el mes?
Falso.
Desde el viaje a la playa durante la semana Athens, pasando por el cumpleaños de Froila y Olalla y el increíble poster que les regalamos, además de la odisea que fue encontrar el videojuego del Singstar Legends para poder regalárselo, alguna reunión familiar de gran interés hasta, por supuesto, los temas algo más aburridos relativos a Teleco, como pueden ser el Piano Hero o la tortura que puede suponer las entregas de SCAS, todo ello habría podido ser un tema interesante para una entrada en el Blog. Y no sólo interesante, sino además extensa.
Vale, entonces seguramente se deba a una falta de tiempo extrema.
Me temo que tampoco.
Es cierto que no he tenido demasiado tiempo, en particular durante los días cercanos al ya mencionado cumpleaños, durante el viaje (ya que no dispongo de conexión a internet en la casa de la playa) o los días antes de la entrega. Pero no sólo el resto del mes he tenido tiempo para escribir un poco, si no que aún en el caso de no tener el tiempo necesario para ponerme cinco minutos a escribir una entrada siempre podría haber recurrido a un fragmento del cuento, puesto que algún trozo más tengo escrito.
Entonces... ¿Por qué diablos no has escrito nada?
Pues, sinceramente, tampoco lo tengo del todo claro.
Yo sólo puedo achacarlo a un caso extremo de vaguería, a perder casi por completo las ganas de ponerme a redactar un texto original para los lectores. Y sé que no es nada de lo que enorgullecerse, y no lo hago. Pero me temo que esta vez es la única razón que puedo dar.
Y, en ese caso... ¿Qué te ha impulsado a escribir de nuevo?
Pues, por un lado, que hace poco sucedió algo que me temía que iba a suceder, y un malentendido se ha agravado. Y aunque no es un tema que fuera a discutir en el Blog, debido a la naturaleza pública de este último, si me percaté que ponerme a escribir algo me ayudaba a organizar mis pensamientos, y que quizás el Blog merecía un poco más de atención.
Y por otro lado, que ayer mismo me compré, por fin y tras mucho tiempo de indecisión, un escáner para mi ordenador. De forma que ahora ya, por fin, puedo tener copias digitales de aquellos dibujos que he hecho a mano alguna vez.
Desde aquellos dibujos puramente geométricos que mi torturada mente me llevaba a dibujar por razones que no logro comprender, como éste:
El dibujo en clarito se ideó inicialmente durante una hora lectiva de ELMG.El resto fue debido a la extraña necesidad de convertirlo en un círculo.
hasta los dibujos más realistas que a veces siento la necesidad de realizar, ya sea por algo que he leido o debido a algúna situación de la vida real que me impulsa a ello, como este otro.
Este tuve que dibujarlo cuando escribí la historia del escriba.Obviamente nunca tuve intención de dibujar las pilas de libros que describe el cuento.
Así que nada más. Espero que esta entrada no sea como la del mes de Marzo, la única entrada del mes, y que a partir de ahora pueda volver a un ritmo de actualización más regular.
Eso si, no nos engañemos. Una actualización al día será algo que quedará en el recuerdo de los comienzos de este blog, pero que no volverá a repetirse durante un cierto tiempo.
8 de marzo de 2009
Star Wars, The Exhibition
Bueno, aquí estamos de nuevo. Esta vez con una entrada que debería haberse publicado hace ya unos cuatro días, pero que por causas varias se ha ido retrasando en su publicación.
La historia de este blog, vamos.
Se trata de una maravillosa visita a la Star Wars Exhibition, que está en Madrid hasta el día 15 de Marzo, si mal no recuerdo. Una exposición para fans acérrimos de la saga interestelar, en la cual se pueden obsevar los trajes originales de algunos de los personajes,
Lo cierto es que mucho más no se puede decir. Fue una visita inolvidable, aunque mi cámara decidió que su falta de batería tenía mayor prioridad que mi deseo de hacer un número ingente de fotos, de forma que lo que veis aquí es, en el fondo, todo lo que pude fotografiar.
Aparte de los trajes y los dibujos, también había múltiples maquetas que se utilizaron en las películas. Desde algunas un poco extrañas (como "Parte de la Superficie de la Estrella de la Muerte") hasta otras claramente llamativas, como varios de los edificios de Tweed, Naboo o la vaina de carreras entera de Anakin Skywalker. Para mi desgracia, mi cámara nunca logró aguantar lo suficiente como para fotografiar alguna de estas cosas, pero por lo menos pude verlas de primera mano.
Jango Fett, de "El Ataque de los Clones".Bobba Fett, de "Return of the Jedi", estaba justo a su diestra.
"May the Force be with you"
22 de febrero de 2009
Cansancio y Felicidad
Sobre todo, el fin de semana ha sido variado. Mientras que otras veces los dias sin Escuela se hacen memorables debido a una única cosa, esta vez ha sido una sucesión de grandes momentos. Empezando el viernes con el descubrimiento de dos nuevos jugadores de Go entre mis compañeros (con los cuales me disculpo de antemano por la brasa que les voy a dar con el dichoso jueguecito) y una improvisada clase en el pasillo de clubes, para seguir posteriormente con una reunión con algunos amigos para celebrar mi cumpleaños. Debido a la estupenda fecha en la que cayó (Lunes) ha habido que esperar hasta el final de la semana para poder montar algo. Y aunque mis habilidades para organizarlo demostraron ser bastante pésimas a la hora de calcular cuanta comida le corresponde a cada invitado, yo me lo pasé estupendamente durante toda la noche.
Y hasta ahí podría considerarse ya un fin de semana memorable. Pero aún hubo más. Pues el sábado y el domingo montamos una pequeña LAN Party entre los cuatro habituales a la Euskal Encounter. Cuatro ordenadores en red dedicados única y exclusivamente a jugar y pasárselo bien, rememorando los grándes clásicos de las partidas en red como el Command & Conquer o el Worms.
Y para no aburrir a los lectores con un exceso de datos sobre videojuegos y otras cosas similares, creo que hasta aquí puedo escribir. Y como no quisiera volver a dejar una entrada sin imágenes, aquí os dejo con una de lo hecho durante la última hora de hoy.
Por si no está claro, se supone que es un cerdito... por lo menos mi primer intento.
16 de febrero de 2009
Feliz Aniversario
Con esta entrada se cumple un año del Blog. Un año completo en el que se han escrito 160 entradas, más o menos una cada dos días y medio. Se podría decir que no es un mal resultado, considerando que la idea inicial era escribir una entrada al día, pero hay que decir que dicha estadística no es del todo ajustada... como todas, a decir verdad.
En estos últimos siete meses sólo se han escrito 31 entradas, lo cual claramente indica que mi ritmo de actualización ha disminuido drásticamente desde que empecé el blog.
Y no es por falta de cosas que contar. Si no tuviese en cuenta todo lo que la escuela ofrece como temas para escribir (desde los exámenes hasta las prácticas, pasando por los parciales y las nuevas asignaturas), lo cierto es que este último año ha sido uno de los mejores que recuerdo.
Si, ya se que por mi mala memoria eso no es decir mucho. Pero verdad que suena muy bien?
No creo que pudiera describir ni resumir todo lo que ha pasado a lo largo del año, como otros. No sólo porque no guardo constancia de todas las cosas hechas, ni tan siquiera porque mi cabeza tienda a rellenar con una preciosa bruma blanquecina los huecos que va encontrando, y si no encuentra hueco se encarga de hacerlo sin preocuparse por lo que tira. Es más bien porque no podría hacerle justicia a este año, ni a aquellas personas que me han hecho disfrutar del mismo.
Bueno, poco más me queda por decir. Espero que el blog vuelva a tener mayor número de actualizaciones, con más y mejor contenido, y espero que os siga agradando su lectura. Y ya sabeis, si teneis comentarios o críticas, para eso están los comentarios...
12 de febrero de 2009
Piano Hero
Como ya se ha mencionado en alguna que otra parte, las vacaciones de final de exámenes de las que disponemos los alumnos de Teleco son conocidas por su larga duración y las posibilidades de relajación que ofrecen. Así, para aquellos alumnos que comienzan el segundo semestre de cuarto, la escuela les ofrece la increible e inigualable oferta de 15 horas de asueto desde el final del último examen. Para que puedan disfrutar largo y tendido de la alegría de haber acabado, claro.
En cambio, aquellos alumnos que comienzan el segundo semestre de tercero, entre los cuales me incluyo, disponen de una mezcla única en la escuela. Así, se nos otorga la increible cifra de 38 horas de libertad, sin clases de ningún tipo. Pero para evitar que nos excedamos en nuestras celebraciones y nos veamos incapacitados de asistir a las consabidas clases, los profesores han sido extremadamente amables y han publicado el enunciado del Laboratorio de Sistemas Electrónicos Digitales un par de horas antes de la finalización del último examen.
Para que nos relajemos tranquilamente, sabiendo lo que se nos viene encima.
Porque el título de esta entrada es el mismo que el del susodicho enunciado. Seguramente algún avispado lector ya se haya percatado de una cierta similitud con el videojuego Guitar Hero, y debo decir que no es casualidad. La práctica a realizar en la nueva entrega de La Puta Placa consiste en la programación y diseño de un juego similar al ya mencionado, utilizando el Microcontrolador MCF5272, pero en vez de utilizar una de esas guitarritas tan monas (cuya imagen se puede ver en el enunciado, junto con alguna captura de pantalla del juego) lo que utilizamos es un pequeño teclado matricial.
De los que tienen las alarmas y los teléfonos, vamos.
Y aunque hay que reconocer que la idea puede ser muy atractiva y muy interesante, lo cierto es que uno se da cuenta de que va a sufrir. No sólo para leerse y comprender las 42 páginas de enunciado que te proporcionan, sino para lograr que todo funcione sin demasiados problemas a la vez que se hacen malabares para aprobar el resto de las asignaturas matriculadas.
Esperemos sobrevivir durante un nuevo semestre...
6 de febrero de 2009
El Bergantín VIII
- En ese instante, cuando ya creía que tendría que echar mano de los remos para no perder mi destino de vista, un delfín asomó la cabeza cerca de donde me encontraba. Y ya se que los delfines no hablan, y no pretendo que este lo hiciera. Pero la mirada que me echó fue tan inteligente, que fue como si lo hubiera hecho. Comprendí sin necesidad de las vanas palabras que los hombres gastamos que el delfín quería ayudarme, y que me pedía que echara una soga al agua. Rápidamente busqué por la cubierta, y agarré la soga más resistente que tenía a mano. Con todas mis fuerzas volteé el extremo que tenía entre mis manos, y la lancé en dirección al animal. Y de pronto, como si a esa señal hubieran esperado, otros cinco delfines surgieron de las alborotadas aguas y agarraron con fuerza la cuerda, empezando a tirar.
En ese preciso momento - dijo, haciendo una pausa para mirar a los grumetes más jóvenes - me percaté de que el otro extremo de la soga lanzada no estaba atado al barco. Moviendome entre la espuma que salpicaba la cubierta, agarré la cuerda y la até con todas mis fuerzas al palo central, y justo a tiempo pues en cuanto acabé la soga se tensó, y un fuerte tirón hizo que el barco saltase sobre la siguiente ola. Recuerdo que en ese momento me pregunté como era posible que seis delfines tuvieran tanta fuerza, mas había perdido el equilibrio y me golpeé la cabeza, perdiendo el sentido.
Cuando desperté, el mar estaba en calma. Por un momento me asusté, creyendo que los delfines me habían alejado de mi curso. Pero cuando comprobé mi posición con un poco de calma, observando las estrellas que me rodeaban, me sorprendí al ver que estaba en el mismo punto donde les lancé la cuerda a los delfines. Sólo puedo suponer que tras alejarme de ese extraño caos acuático, me volvieron a llevar al mismo lugar de donde me sacaron. Examiné detenidamente las aguas a mi alrededor, a ver si localizaba a mis salvadores, pero no vi ni rastro de ellos, ni de lo que pudo haber causado esas poderosas olas. Así pues, volví a desplegar mis velas, y retomé mi viaje con rumbo a Birmania.




