Como ya nos explicase hace un par de años nuestro profesor de LCEP, en Teleco hay asignaturas que cariñosamente son conocidas como "las de la Puta Placa".
Dichas asignaturas, en contra de lo que se pudiera pensar ante tan afectivo apelativo, pretenden enseñar al alumno a montar un circuito funcional basándose en un planteamiento proporcionado y sus vastos conocimientos de los circuitos vistos en otras asignaturas como SEDG, CEAN, IACR, y otra serie de siglas que prefiero ahorrarme.
Pero la verdad es otra.
Estas asignaturas no quieren enseñar al alumno a montar un circuito, sino diezmar su confianza y su capacidad mental hasta reducirlo al nivel mental de una piedra, lograr hacer que el alumno se cuestione absolutamente todo lo aprendido gracias a situaciones tales como:
- No, es que los cables introducen un desfase en el reloj, de forma que aleatoriamente te pilla una señal o la otra. Prueba a introducir un retardo que desfase más el reloj, a ver si así te pilla bien los datos.
- Si, los cálculos son correctos, debería funcionar. No funciona? Entonces tienes algo mal. Repasa los cálculos.
- Huy, no, la señal del reloj no debes tocarla, no debes operar con ella nunca. Que cómo detienes el registro? Opera el reloj con un MUX o una puerta AND.
- No, no hay ninguna razón para que el Puente de Wien con diodos tenga una amplitud de 0,7 Voltios. [Las medidas contradicen dicha aseveración]
En resumen, que me vuelve a fallar la placa. Perdón, hablemos con propiedad, la Puta Placa. A pesar de haber montado desde cero el circuito por segunda vez, buscado una solución alternativa (que funcionó en años anteriores), e incluso haber rezado a San Teleko, San Tiamén y Santa Estupefacta, la maldita insiste en sacar datos aleatorios manteniendo el mismo circuito, las mismas entradas, y los mismos aparatos de medida.
Así que me voy a disfrutar del indescriptible placer de apagar el cerebro.
Algo pondrán en la tele.
4 de noviembre de 2008
LCEL? No, la Puta Placa
30 de octubre de 2008
Retrasos y más retrasos
A pesar de mis esfuerzos, estos días me está costando lo indecible encontrar que poner por aquí.
Es llegar a casa después del día, ponerme a estudiar hasta la hora de cenar, y después de eso ya no me siento con fuerzas para escribir nada.
Así que para los que me leeis asiduamente (si es que hay alguien) quiero informaros que el blog no está muerto, ni pausado. Solamente sufrirá una serie de indefinidos retrasos entre artículo y artículo, dependiendo del tiempo que logre dedicar a escribir algo.
Pero algo escribiré.
Por otra parte, si debo decir que el cuento "El Bergantín" sí que se encuentra pausado. La falta de tiempo para escribir en el blog se hace extensiva al cuento, y aunque aún hay guardadas varias partes más de la historia, el mejor punto para hacer una pausa larga es ahora.
Debo decir que tener que anunciar esto es algo que no me gusta, pues realmente me apetece seguir publicando la historia. Sin embargo, a no ser que le dedique un día exclusivamente al cuento, veo dificil retomarlo en breves.
Así que os pido paciencia. Intentaré retomar el ritmo en cuanto pueda.
22 de octubre de 2008
Now That's Magic
No sé si lo he comentado alguna vez, pero lo cierto es que soy un gran aficionado a la magia. A disfrutar de ella, a dejarme encandilar, convencer, y sobre todo sorprender, por los efectos que presenta.
Sin embargo, no puedo negar que no toda la magia me gusta. Los grandes y fastuosos trucos de David Copperfield, aunque impresionantes a su manera, siempre me dejan convencido de que existe truco mecánico detrás del mismo. Ya sea una polea, una máquina que eleve algo, un array de espejos para ocultar lo que se pretende ocultar, con esos trucos siempre sé que hay trampa.
Es la magia de cerca, la magia con cartas, con monedas, la que se suele hacer con el público cerca, la que más me impresiona. Porque con esa magia tengo la seguridad de que la habilidad del mago es indispensable para lograr el correcto funcionamiento del efecto, y lograr impresionar a esa audiencia que está a tan solo unos pocos metros o incluso menos del mago.
Una vez dicho todo esto, sólo me queda dejaros que disfruteis con algunos de los trucos que más me han gustado. Dejaros maravillar.
El famoso juego de las cuatro cartas azules, de Juan Tamariz
Incauto Tramposo, de Pepe Carroll
Lamento no haber encontrado nada de mejor calidad
Carta Agujereada, de Román García
Moneda de Plata y Cobre, de Miguel Ángel Gea
19 de octubre de 2008
Sin palabras
Pretendía escribir una entrada sobre las actividades de ocio de este fin de semana, a saber, la fiesta del VPE en la discoteca Penelope y la cena mexicana del día siguiente.
Me hubiera gustado expresar de forma adecuada mi alegría por haber estado en ambos lugares, por haber podido estar con tantos amigos y habermelo pasado tan bien. Contar algunas de las cosas curiosas y graciosas que sucedieron, o simplemente resumir un poco como fueron ambas noches.
Pero sobre todo, pretendía dar las gracias a todos mis amigos y compañeros que estuvieron allí esos días, y que convirtieron en inolvidables las dos veladas. Agradecerles que me lo hicieran pasar tan bien.
Pero no lo consigo.
No logro dar con las palabras adecuadas para describir las dos noches, ni con adjetivos adecuados para expresar mis sentimientos al respecto, ni con una frase de agradecimiento que pueda realmente transmitir todo lo quiero a mis amigos.
Así que se queda en esto. Una breve entrada que deja entrever lo que quisiera decir, sugiriendo quizás de forma más efectiva de lo que realmente pudiera escribir lo que pretendía decir.
A todos los que estuvisteis allí, gracias.
17 de octubre de 2008
Leaving Cables Everywhere I Look
Well, I thought it was time to write in english once again. It has been quite a long time since I wrote a short text for the blog in the language of Shakespeare, and although I still practice it regularly, I don't actually write anything. So here goes.
As you should be able to discern from the title, this entry deals once again with the Damned Board. I've been working on it nearly every day, cutting cables, fixing the resistors in place, deciding wether to use the 74HC244 as a buffer, or better instead the 74HC04 which also inverts the output from the 74HC139... and yet I get the impression that my partner and myself are making too little progress.
I would like to hand in the finished board on the 1st of December, so that we can avoid the February exam. But to achieve that we should be finishing the work of two weeks (well, one and three quarters to be slightly more precise) in just one. And up to now, that hasn't been happening.
I've been told that I should stop concentrating so much on the board, that finishing early isn't worth the effort involved if you fail some other subject because of it. And I must say that I have to agree, but I also believe that failing this subject is simply not an option.
I just cannot see myself doing this one more time, and I already know I'll have to repeat this ordeal next semester...
16 de octubre de 2008
Prácticas de ARQO
Pues si, el otro día empezamos con las prácticas de Arquitectura de Ordenadores en el laboratorio. Y la verdad es que fueron una agradable sorpresa, pues consisten en la exploración del funcionamiento del ordenador a nivel ensamblador.
Eso significa calcular de forma aproximada cuanto tiempo tarda el ordenador en ejecutar una instrucción (en nanosegundos), cuanto en un acceso en modo supervisor, mirar el código ensamblador generado por un programa en C (y por lo tanto aprender a programar un poco en C, que hasta ahora no habíamos tenido una asignatura para eso)...
Vamos, que ha sido muy entretenido. Y además la dificultad que tienen las prácticas (por lo menos las tres primeras) es bastante baja, de forma que incluso yo, que no había visto C en toda mi vida, he podido hacerlas sin problemas.
Sólo queda ver como van evolucionando las prácticas, cuanto se complican y cuanto código y apuntes se van generando de cara al exámen, pues como siempre se recomienda llevar el listado de las prácticas al examen, pues se puede solicitar al alumno que realice modificaciones sobre el código.
Peor que la cantidad de código generada en TPRG (Técnicas de Programación) no puede ser, lo cual es una bendición...
15 de octubre de 2008
Vergüenza me debería de dar...
Tanto tiempo sin poner nada por aquí, y tantas cosas acaecidas que merecen ser contadas... Es que esto no puede ser. Me temo que voy a empezar a utilizar la opción de pre-publicación, que ya mencioné alguna vez, para evitar abandonar el blog durante tanto tiempo...
En serio, me avergüenzo de haberme olvidado del blog.
Así que nada, allá vamos. A intentar reparar lo irreparable.
Empezaremos por un ocurro que ha ocurrido hoy nada más llegar a casa. Al abrir la puerta los síntomas se han mostrado inconfundibles: Elevada humedad ambiental, extraño aroma en el pasillo, temperatura de tintes tropicales en el interior...
El diagnóstico ha sido inmediato, a la par que acertado: Puedo ver a través de las paredes de mi casa. Bueno, puntualicemos, a través de una pared de mi casa, a saber, la que está en mi baño. Y es que, debido a una pequeña fuga en la bajante general del edificio, ha venido un fontanero y ha abierto lo que se denomina un peazo butrón en la pared.
A 22 centímetros y medio del plato de la ducha, y justo detrás del inodoro.
Y según el fontanero, el baño sigue siendo completamente funcional, y se puede usar normalmente... lo cual yo personalmente me permito dudar.
Así que nada, mi despertar diario acaba de adquirir una nueva dimensión de aventura y sorpresa. Se colarán las cucarachas por el hueco de la pared? Abrirán otro agujero en la casa de al lado como en este anuncio? O se convertirá en un portal a otra dimensión? Y el agua de la ducha... seguirá siendo azul y transparente?
Por si alguno lo preguntaba, no, no sé como me he podido acordar de ese anuncio. Debí de verlo hace unos cinco años en uno de esos programas sobre anuncios premiados que ponen en la tele a intempestivas horas, y hoy al ver el agujero me he acordado. Y curiosamente, en Youtube está el que yo vi, pero sin sonido, y el que he puesto con otros actores, pero con sonido.
Mi memoria es un misterio para mi.
7 de octubre de 2008
Liado Con El Laboratorio
Madre mía... Ya han sido tres los días que tenía algo que contar, pero por causas parcialmente ajenas a mi no he logrado ponerme a escribir. Es más, me dedico a escribir este texto cuando se supone que debo estar calculando ciertos circuitos...
Pero vayamos por partes.
El domingo estuve en el Museo Reina Sofía, junto con varios compañeros de Teleco, visitando la exposición Máquinas & Almas, una exposición temporal sobre arte digital y nuevos medios. Y aunque hubo alguna decepción en cuanto a la calidad de las obras expuestas (personalmente no considero que un robot, cuya expresión facial es equivalente a la de alguien que ha sufrido un ictus, cantando una canción sea una obra de arte electrónico), en conjunto la exposición fue inmejorable. Ver como en tiempo real se forma tu silueta por la rotación de una serie de círculos coloreados, u observar los efectos de un electroimán sobre un extraño líquido que era atraido por este, era razón suficiente para que la visita mereciera la pena. E ir además con los amigos, y disfrutar juntos de la visita, convierte esa exposición en algo inmejorable.
Después de la exposición temporal aprovechamos para echarle un vistazo a la exposición permanente del Reina Sofía, y aunque yo nunca haya tenido buen ojo para el arte moderno, hay que reconocer que había obras muy interesantes. Y por supuesto, ver el Guernica en vivo merece la pena.
Y el segundo hecho de esta pasada semana ha sido, para mi profunda desgracia, el inicio del laboratorio que da titulo a esta entrada. Aunque el enunciado de la práctica ya llevaba varios días a disposición del público, el ir por vez primera al laboratorio para ver como funciona la plaquita, y ver como todas tus esperanzas son cruelmente aplastadas es doloroso.
Vale, eso es una exageración. Lo cierto es que me estuve riendo ante la sucesión de estúpidos acontecimientos que se sucedieron en mi primera hora de laboratorio, a saber:
- Primero, resultó que nuestro pulsador, que tal y como su nombre indica, debía hacer algo al apretarlo, no funcionaba. Tras un buen rato mirando a ver que pasaba, tuvo que venir un profesor a explicarnos que no, que el pulsador hay que ponerlo de forma que al apretarlo se conecten las patillas opuestas, y no poner las patillas que ya están cortocircuitadas como si estuvieran separadas.
- Segundo, al arreglar la posición del pulsador sucedió que, debido al pequeño caos de cables que había en esa parte de la placa, se produjo lo que técnicamente se conoce como un cortocircuito entre masa y alimentación, y que vulgarmente se llama "Pero Qué Diablos Haces, Niño! No Hagas Un Puente En El Enchufe!". En resumen, que la fuente de alimentación del puesto dijo que estaba muy bien eso de decir que cinco voltios es lo mismo que cero voltios, pero que entonces ella se ponía en huelga. Y así fue.
- Una vez cambiado de puesto, se comprobó que el circuito integrado que debía oscilar regularmente con una frecuencia aproximada de 800 Hz... se había quemado en solidaridad con la fuente antes mencionada. Y al no haber repuestos, pues se acabó el trabajo, perdiendo a todos los efectos prácticos una clase del laboratorio.
Se entiende que mi estado de ánimo en lo referente a la placa no fuera precisamente optimista. La buena noticia es que hoy se han conseguido arreglar todos los problemas que aquejaban a la parte diseñada de la práctica... de forma que ya sólo queda diseñar y montar los apartados correspondientes a las próximas 10 semanas.
1 de octubre de 2008
De vuelta a la Sobremesa
Si, damas y caballeros. Tras largos meses alejado de lo que se ha llegado a conocer en mi casa como "Ese pisapapeles con cables" vuelvo a utilizar mi ordenador con renovadas esperanzas... y una serie de patas de conejo, herraduras y tréboles de cuatro y cinco hojas.
Por lo menos ha cumplido con creces su primer y principal cometido: Actuar de antivirus externo.
Y es que resulta que mi estimado portátil, ese que he estado utilizando hasta ahora para todo (desde mirar información sobre LCEL hasta ver los capítulos de la cuarta temporada de How I Met Your Mother... pero no adelantemos acontecimientos), ha tenido la desgraciada suerte de verse infectado por un terrible virus que impedía el uso de Gugel.
Bueno... vale, no parece ser tan terrible. Pero encuentra tu las hojas de especificaciones del 555 sin buscadores que funcionen.
En cuanto a mi ordenador, debo decir que no estoy seguro de que vaya a funcionar correctamente durante mucho tiempo. Sé que hay gente que asegurará que se trata de mi pesimismo natural en temas referentes a la informática, unido por supuesto a mi paranoia con el CheckDisk de Windows, pero debo decir que el hecho de usar el disco duro SATA que tiene el conector arrancado como disco duro principal es, en este caso, lo que hace que sea reservado con mis expectativas.
De todas formas, ya las ha superado con creces. Lleva 5 horas encendido (con reinicios varios por las instalaciones) y todavía no se ha ido nada a la papelera...
27 de septiembre de 2008
El Bergantín V & VI
Puesto que ya ha habido un pequeño avance de la quinta parte para algunos de mis lectores, hoy publico tanto la quinta como la sexta parte del cuento. Ruego que me comenteis los laismos y leismos que haya en el texto, pues ya me han llamado la atención sobre mi tendencia a equivocarme en ese aspecto, interrumpiendo así el disfrute del cuento.
- Veamos, creo que es la primera vez que me preguntan por qué no es normal. La gente que se interesa por el bergantín suele dejar de hacer preguntas después de decirles que es mágico, así que nunca he tenido que explicarlo. Lo que pasa es que este barco no navega con el viento, como hacen los demás, sino que se mueve gracias al viento lunar. No es exactamente un viento, sino más bien una especie de energía, una corriente que aparece cuando la luna está en el cielo. Para poder moverse con el viento lunar, necesita una vela especial, cosida y tratada de forma diferente al resto de velas, y tiene que ser además mucho más ligero que el resto de barcos, llevando siempre poco peso. Así pues, la embarcación no puede moverse si hay más de una persona a bordo, por lo que ha sido construida de forma especial para que un solo hombre pueda controlarla en todo momento.
- ¿Y eso es todo? - preguntó la joven.
Después de haber oído lo del barco mágico había esperado algo distinto, en vez de simplemente lo que se podían considerar modificaciones que cualquiera podía hacer. Por alguna razón se sentía engañada, y eso no le agradaba.
El marinero se puso a tocar una melodía diferente en su flauta, y durante un largo rato eso fue lo único que hizo. Luego dejó la flauta y habló de nuevo.
- No, - contestó el marinero - eso sólo explica porqué un solo hombre puede ir en el barco. Lo que se puede considerar más mágico son las otras cosas que tiene el barco. La vela, por ejemplo, es de un material que no encontrarás en ningún otro sitio, y lo que se le ha hecho para que pueda funcionar con la luz de la luna sin que el viento le afecte es algo que ni siquiera yo conozco. Y como el barco sólo puede avanzar a la luz de la luna, pues sólo entonces recibe el viento lunar, mientras estás navegando con él no se hará de día.
- ¡Eso no puede ser! - exclamó la joven. - Tiene que hacerse de día.
- Y seguramente en tierra firme haya día y noche, pero mientras he estado en el barco no he visto la luz del sol, y navego siempre de noche. Además, nunca he encontrado ninguna tormenta en mis viajes, como si el bergantín esquivase la lluvia y el mal tiempo. Y por último, resulta que el barco sólo puede estar atracado en tierra firme mientras haya luna llena, por lo que solamente puedo quedarme en un sitio durante los dos días y las tres noches que hay luna llena.
Esta vez fue la risa de la joven la que silenció el resto de sonidos, y acalló al marinero. Durante un buen rato estuvo la joven riéndose alegremente, hasta que fue capaz de mantener la compostura como le habían enseñado sus tías, y pudo mirar al marinero de nuevo a los ojos. Éste, tras la sorpresa inicial de verse interrumpido por la risa de quien hasta ahora había escuchado en silencio, había vuelto a coger su flauta y tocaba una serie de notas una y otra vez, cada vez más rápido hasta que fue imposible distinguir las notas individuales. La joven esperó hasta que acabase antes de volver a hablar.
- Ha sido una historia muy interesante, aunque lo que cuentes se parezca más a una historia de las de hechiceros que mencionaste antes. Me lo he pasado muy bien, aunque al final hayas recurrido a la ficción. Sin embargo ahora me tengo que ir a mi casa, pues ya llevo bastante tiempo fuera, y no quiero que me regañen por estar dormida mañana durante mis tareas.
El marinero no contestó. Se limitó a asentir con la cabeza al tiempo que empezaba una nueva melodía, más lenta que la anterior. La joven, sonriendo, se dio la vuelta y emprendió el camino de regreso a su casa. Se sentía relajada, tranquila y alegre, mucho más de lo que recordaba haber estado en años. Era como si la visita hecha al barco la hubiese liberado de unas cadenas que no sabía que llevaba puestas, y ahora se sentía como si fuera capaz de lograr todo lo que se propusiera.
La gente que la conocía se percató del cambio durante el día siguiente. Pocas personas la recordaban tan vivaz desde la muerte de sus padres, y fueron muchos los que la miraron como si no la reconocieran. Incluso sus tías, que normalmente no le hacían un caso excesivo, se dieron cuenta de su anormal alegría, y la estuvieron interrogando durante un rato temiendo que algún joven se hubiera apoderado de su corazón. Mas como no podían imaginar que su queridísima y dócil sobrina se hubiera escapado durante la noche, no pudieron averiguar la razón de su cambio de humor.